El auténtico monstruo de las galletas

Son el desayuno de millones de niños y adultos, se dan para almorzar y merendar en hospitales y existen de todas las formas y sabores e incluso con las palabras “integrales” y “bajas en grasa”.

Para muchos es el desayuno saludable frente a la malvada bollería que provoca caries y tiene demasiado azúcar. Sin embargo, ¿Estamos seguro que las galletas están libres de pecado?

Las Organización mundial de la salud recomienda un consumo máximo de 25 gramos de azúcar diarios en adultos y 15 gramos en niños.

Empecemos con las galletas infantiles…

 

 

 

Las galletas “dinosaurus” ya han estado en el punto de mira de la comunidad de nutricionistas ya que cuentan con el sello de la asociación española de pediatría a pesar de que el azúcar es su segundo ingrediente más abundante, además de tener un alto contenido en grasa. Sus mismos pasos siguen las “Tostarica” donde al azúcar también ocupa el segundo lugar en el podio de los ingredientes seguido de la grasa.  Sin tener en cuenta el resto de los ingredientes (que no mejorarían el perfil nutricional), el azúcar representa el 20% del contenido del producto lo que no lo sitúa dentro de la cesta de alimentos saludables.

 

Vayamos con las galletas “saludables” …

Para los amantes de las galletas integrales con trigo y avena (porque obviamente son mucho más saludables), estas contienen 9,3 gramos de azúcar por galleta lo que significa que con que consumamos 3 galletas ya hemos superado la dosis aconsejada por la OMS para un día entero. Quiero señalar también que lo normal no es comerse una única galleta, ni siquiera tres (no suele ser el caso ya que la referencia hacia estas galletas que más he escuchado en consulta es que son adictivas y no puedes dejar de comer…)

Por último, las clásicas…

Son las de siempre, las que no pueden estar malas, las que ponen hasta en las dietas… Desagraciadamente las grasas son el segundo ingrediente principal (con aceite de palma incluido) seguido del azúcar que representa el 16% del contenido nutricional.

A pesar de ser las más “básicas” de las galletas su composición es prácticamente igual a la del resto con lo que está lejos de ser un desayuno, merienda o almuerzo de calidad.

En resumen, las galletas son tan bollería como una ensaimada o un croissant, de hecho, presentan un mayor riesgo que la bollería en si misma ya que, en primer lugar, gran parte de la población las considera “más saludables” y en muchos casos tanto niños como mayores se toman medio paquete de galletas de una sentada. Sumado a que se suelen tomar acompañadas de productos como el cola cao o el nesquick, podemos llegar al límite e incluso superar la ingesta de azúcar recomendada por la OMS para todo un día en una sola comida.

También es importante señalar que las cifras indicadas por la organización mundial de la salud son únicamente un  “máximo” por lo que el consumo de azucares añadidos no solo no es necesario  si no que esta contraindicado ya que el aporte de azúcar que necesitamos se  encuentra en frutas, verduras y cereales.

María Pérez – Nutricionista

Dandelion Salud Alicante